BORZOI

El galgo ruso o Borzoi tuvo su momento de máxima gloria en la corte de los Zares donde era criado con gran maestría para utilizarlo en la caza del lobo siberiano. Optimo cazador también de pequeños animales, es un perro afectuoso y obediente con el amo pero extremadamente desconfiado con los extraños, hasta el punto de llegar a morder. Como todos los galgos, también se adapta a vivir en la casa a condición de disponer de espacios amplios donde poder moverse con gran libertad.

Desciende presumiblemente del lebrel egipcio y no se tienen datos precisos sobre su aparición en Rusia. Sin embargo se sabe, por escritos fechados en el año 1200, que ya era utilizado para la caza de la liebre y otros animales más grandes. Durante siglos ha sido el perro de las familias de la nobleza y de los zares. Puede decirse sin lugar a dudas, que el Gran Duque Nicolás fue el criador más grande de esta raza y solía tener en las perreras alrededor de un centenar de estos magníficos perros. La caída de los Zares y de la nobleza rusa, fue la causa de la desaparición casi total de esta raza de su país de origen, pero sin embargo, está bastante difundida en Europa y en América. Su primera aparición en Inglaterra se produjo hace alrededor de un siglo, cuando el Zar Alejandro II le regalo una pareja de Borzoi a la Reina victoria.

Entre todos los galgos, el Borzoi es ciertamente el más "noble" tanto por sus características como por su andar. Cubierto por una espléndida capa de pelo ondulado, se mueve con gran distinción y elegancia. Existe en todos los colores aunque los más apreciados son el blanco uniforme, el blanco con manchas grises, rojas y atigradas. A diferencia de otras razas, las manchas blancas no deben tener límites muy definidos, sino esfumarse gradualmente con los otros colores.

Alzada a la cruz. Machos de 70 a 82 cm., la de las hembras es más pequeña en aproximadamente 5 cm. También está admitida una alzada mayor, siempre que la simetría no esté comprometida. Cabeza. Larga y estrecha, muy enjuta. Trufa negra con fosas nasales que sobrepasan la mandíbula inferior. Hocico largo, estrecho y enjuto, no puntiagudo, con un pequeño arco antes de la trufa. Cráneo largo y estrecho, en proporción con el resto del cuerpo. El punto de unión entre el cráneo y la caña nasal, forma un ángulo muy obtuso. Ojos. Bastante próximos, equidistantes de la punta del cráneo y de la trufa. De forma oblicua y color oscuro, situados a ras de la cabeza. Orejas. Muy móviles, de nacimiento alto y terminadas en punta, replegadas hacia atrás sobre el cuello. El perro las tiene erguidas cuando está atento. Cuello. De mediana longitud, carente de papada. Extremidades anteriores. Hombros planos, no demasiado oblicuos. Extremidades perfectamente rectos con osamenta plana y enjuta. Si se miran de frente parecen estrechos, en cambio de costado, aparecen anchos hacia los hombros, disminuyendo gradualmente hacia los pies. Cuerpo. Tórax estrecho aunque excepcionalmente profundo que desciende hasta los codos. Costillas planas y ligeramente abarriladas. Dorso gradualmente arqueado, más en los machos que en las hembras que incluso, pueden tenerlo plano. Zona dorsolumbar bastante larga, muy musculosa, grupa larga y ancha. Vientre retraído. Extremidades posteriores. Muslos planos con hueso muy ancho y músculos muy desarrollados. Metatarsos cortos. Pies. Largos con dedos cerrados. Cola. Muy mullida y larga, con forma de cimitarra. Pelaje. Largo, no lanoso, con reflejos sedosos, ondulado y con grandes rizos. Liso en la cabeza, en las orejas y en la parte anterior de las extremidades. Penachos largos en la parte posterior de las extremidades anteriores y de los muslos, en el tórax y en la cola. Color: unicolor blanco, blanco con manchas amarillas, anaranjadas, rojas, atigradas, grises.

ALIMENTACION. Las necesidades, calculadas en ración de mantenimiento, han sido establecidas alrededor de las 1.900 - 2.200 Kcal. diarias. Mucha atención debe ponerse en el suministro de complejos mineral-vitamínicos en este perro de gran tamaño, tanto durante la fase de crecimiento como en edad adulta.

CUIDADOS DIARIOS. El aspecto del pelaje, que refleja el estado de salud del perro, se mejora notablemente con el uso diario del cepillo. Para el galgo ruso tiene mucha importancia, tanto para su desarrollo psíquico como físico, tener la posibilidad de vivir en espacios muy amplios.

ENFERMEDADES. El Borzoi, como otros perros de tamaño mediano y grande, puede padecer la enfermedad Moller-Barlox, una afección que se presenta preferentemente en los cachorros de sesenta a ciento veinte días y que se caracteriza por dolor y tumefacción de la parte media de los huesos largos, con dificultad al caminar. Algunos autores sostienen que la causa reside en un exceso de vitaminas A y D, en cambio para otros, se trata de una carencia o un exceso de eliminación de vitamina C o una dificultad en su asimilación. La terapia es a base de vitamina C además de cortisona y analgésicos.