DOGO ALEMAN, ALANO, GRAN DANES

Justamente definido como "el Apolo de los perros" (sus orígenes se remontan a cruzamientos entre mastines y galgos), el Dogo, de aspecto imponente, majestuoso y elegante, es uno de los gigantes de Ias razas caninas. Con una alzada a la cruz de 80 centímetros, un peso que supera los 80 kilos, dotado de buena velocidad, es el guardián ideal para una casa en el campo donde su presencia sólo puede atemorizar a los extraños. Realmente temido como perro de guardería y defensa es al mismo tiempo muy afable con quien le es amigo, resultando algo corriente verlo jugar con los niños. Una de las características típicas de la raza es la variedad de pelaje que puede ser de diferentes colores: leonado, atigrado, negro, azul, arlequín.

El origen de esta raza se remonta a muchos siglos. Alrededor del 400, algunos países de Europa fueron invadidos por un pueblo asiático que llevo consigo perros molosos como los mastines asiáticos a su vez descendientes del antiguo mastín del Tibet. Estos bárbaros, llamados Alanos -nombre del cual parece provenir una de las denominaciones que recibe esta raza- usaban a estos perros contra los soldados enemigos y también como guardianes de sus campamentos. Eran perros robustos y de gran potencia pero que a su vez carecían de velocidad y de agilidad. Terminadas las correrías del pueblo alano, algunos de estos mastines permanecieron en el norte de Europa. Justamente para darles esa elegancia de que carecía el mastín asiático fueron cruzados con razas de galgos como el Galgo inglés o más verosímilmente el gran Galgo irlandés. Como resultado se obtuvo un perro de gran potencia y al mismo tiempo bastante veloz que era utilizado no sólo para la guardería y el combate sino también para la caza del oso y del jabalí. En este punto surge una disputa sobre cuál es su verdadero país de origen. Algunos lo presentan como originario de Dinamarca -esto explica el nombre todavía utilizado en ciertos países para esta raza de Danés o Gran Danés- otros, y es la tesis más convincente y la que oficialmente reconoce la Federación Cinológica Internacional, afirman que la raza es alemana señalando a la región de Württemberg, como el lugar donde tuvo su origen. Aunque se utilizaba, como se decía antes para la caza mayor, esta raza fue criada para la custodia y el cuidado de la casa y las fincas. En efecto, no es difícil contemplar algunos viejos cuadros o grabados donde se reproducen a estos perros fuertemente sujetos con cadenas, montando guardia a la entrada de las casas. Su aspecto general no ha cambiado mucho en el transcurso de los siglos. Se ha mejorado e incrementado la elegancia, Ia cabeza se ha afinado aunque mantiene el hocico de gran potencia, la unión entre el cuello y el tronco es más larga y noble. De todos modos, esta raza ya entonces como ahora, ha mantenido siempre una potencia y una majestuosidad que no tienen parangón. Por lo tanto, podemos decir con autoridad, que sus características típicas fueron establecidas hace mucho tiempo. Esto sirve una vez más para demostrar y confirmar su antiguo origen. Razas más nuevas y recientes están en continua evolución mientras que el Dogo, en cambio, en su aspecto general, aparte de las diferenciaciones que hemos enumerado más arriba, ha permanecido sustancialmente inalterado.

Su aspecto general no debe dar nunca la impresión de excesiva pesadez o peor aún de torpeza. Cabeza larga y estrecha con hocico macizo y labios densos, mirada fiera en ojos preferiblemente muy oscuros y de tamaño medio; orejas de inserción alta con corte largo y en posición perfectamente erguidas; cuello largo, enjuto y musculoso con una curvatura ligera y elegante; cruz muy alta con línea superior recta y sólida que desciende ligeramente hacia atrás; tronco sólido con tórax bastante desarrollado (caído y profundo) sostenido por extremidades musculosas perfectamente verticales con pies compactos (denominados "pies de gato"); piel tensa y no abundante que le da el justo relieve a la musculatura. Estas son todas las características que debe poseer un buen Dogo. Su estampa fiera, noble y elegante, se evidencia aún más cuando se desplaza con paso largo y elástico adoptando una actitud altiva y muy particular. Por lo tanto, es un conjunto de fuerza, potencia, elegancia y ferocidad que hacen de él un perro de gran calidad. Pelaje. El pelo corto, brillante y bien adherido en todo el cuerpo no tiene necesidad de muchos cuidados y atenciones. Alguna cepillada es suficiente para mantenerlo siempre en perfecta forma. El color del manto puede ser leonado o atigrado y en ambos casos deberá acompañarse de una máscara muy oscura que, sin embargo, no debe superar la línea de los ojos para no oscurecer demasiado la expresión. En el atigrado, las franjas deben estar bien marcadas sin confundirse con el color del fondo que siempre se presenta de un leonado más o menos intenso. La variedad negra y azul deberán tener un pelo lustroso sin mezclas con pelos claros; el arlequín presenta un pelaje con placas más o menos extendidas de color negro brillante que deben destacarse netamente del fondo siempre de un blanco perfecto. Adiestramiento. A diferencia de otras razas, utilizadas principalmente para la defensa como el Pastor alemán, el Boxer, el Dobermann etc., el Dogo, como ya hemos dicho, es específicamente empleado para la guardería. Guardería entendida como custodia de la casa y de las personas que en ella viven. Parece evidente que de poco sirve educar primero y adiestrar después al perro, en una escuela especializada, ya que tanto la educación como el adiestramiento sean impartidos por su propietario. Entonces es preciso comenzar haciéndole conocer la propiedad que después tendrá que custodiar, entendiendo por ello casa y jardín y manteniéndolo tanto en las habitaciones como en el exterior. es conveniente evitar, sobre todo fuera de la casa, especialmente en la calle, que todos lo acaricien ya que el perro debe sentir principalmente el afecto del propietario y de su familia. También muy importante resulta hacerle comprender que una persona que está en la casa, conjuntamente con el amo, es una persona amiga y que por lo tanto debe ser tratada como tal. Como pertenece a una raza particularmente inteligente no resulta para nada difícil enseñarle estas cosas. Sin embargo, a lo que debe tender especialmente la educación del Dogo, es a no convertirlo en una fiera. La desenfrenada e irracional ferocidad que a veces vemos en algunos Dogos es sólo el fruto de una inadecuada educación por parte de desconsiderados que quieren el perro "malo a cualquier precio". Todos los perros, y por supuesto también el Dogo, más allá de las características naturales que presentan desde el nacimiento, asimilan una serie de nociones impartidas por el hombre, ya que no existen perros que nazcan feroces y mordedores. Se convierten en tales por malos tratos o educación irracional durante la cual no logran comprender qué es lo que deben y no deben hacer. Estos casos, eventuales actos de ferocidad y violencia, no son ciertamente imputables al animal sino a su amo. El Dogo necesita grandes espacios para moverse; el tenerlo en lugares estrechos o peor aún, atados con cadena, modifica sustancialmente su carácter haciéndolo exageradamente malo y feroz. Si por el contrario tiene la posibilidad de efectuar grandes desplazamientos y largos paseos, mantendrá un equilibrio de carácter que no causará preocupaciones. Por lo tanto, en la elección de un cachorro será preciso conocer a sus padres ya que los caracteres hereditarios se trasmiten a los hijos a través de los cromosomas, tal como sucede en el género humano.

Extremadamente dócil con los propietarios, adultos o niños, es en cambio receloso y esquivo hacia los extraños sin llegar a mostrarse nunca excesivamente feroz o agresivo . En notable contraste con su potencia, se halla la delicadeza que el Dogo tiene hacia los niños de los cuales se hace amigo inmediatamente. En su función de custodia del amo, de su familia y de su propiedad, el Dogo, si es necesario, se vuelve agresivo pero sin ferocidad inútil. Por sus características de docilidad unidas a una gran firmeza, está obteniendo una aceptación cada vez más amplia en todos los continentes. En los países donde es muy conocido, es criado con cuidado y pericia y su selección se efectúa no sólo bajo el aspecto estético sino también y fundamentalmente, por el equilibrio de su carácter que hacen de él un perro muy seguro.

Altura y peso: Alzada a la cruz: de 76 a 80 cm. para los machos y de 70 a 75 crn. para las hembras. Peso para ambos, de 48 a 60 kg. Cabeza. Alargada y estrecha con escotadura naso frontal bien acentuada. Trufa negra salvo en el Dogo arlequín donde puede ser a manchas o encarnada. Hocico muy fuerte, cortado verticalmente con labios rotundos y el perfil anterior que forma un ángulo recto con la punta de la trufa. Ojos. Semicaídos, de tamaño medio, redondos, oscuros, con expresión viva e inteligente y largas cejas. Orejas. De inserción alta, bien rectas cortadas en punta. Cuello. De inserción alta, largo, enjuto, musculoso, con piel bien adherida, sin papada. Extremidades. Hombros largos y oblicuos, muslos anchos y musculosos, piernas fuertes y rectas como los corvejones, pies redondos con uñas negras . Cuerpo. Tórax de buena amplitud con una caja torácica desarrollada que desciende anteriormente tanto, como para superar las articulaciones de los codos. La cruz marca el punto más alto del dorso, corto y robusto. Grupa robusta, ligeramente hundida que forma una línea continua con la raíz de la cola. Vientre levantado en la parte posterior. Cola. De longitud media alcanza y sobrepasa apenas la punta del corvejón el extremo. En posición de reposo cuelga recta, en excitación o en movimiento se curva ligeramente y se levanta. Pelaje. Muy corto y apretado, adherente y lustroso En cuanto al color los dogos se dividen en cinco grupos: 1 - Dogos atigrados. Color del fondo amarillo oro con franjas transversales negras muy evidentes y continuas. 2 - Dogos leonados. Diversas tonalidades del amarillo oro con la parte inferior del hocico, negra. 3 - Dogos azules. Color azul acero puro sin reflejos amarillos ni negros. Estos Dogos pueden tener los ojos claros y alguna mancha blanca sobre el dorso. 4 - Dogos negros. Color negro laca brillante. 5 - Dogos con capa blanca-negra o Dogos arlequines. Color del fondo blanco con manchas negras intensas de contorno irregular.

DESTETE: El dogo, pertenece a una de las razas de crecimiento rápido por lo cual, las exigencias alimenticias deben ser respetadas de manera precisa para no incurrir en problemas a veces irreversibles. En la primera fase del destete, al final del primer mes, los cachorros serán alimentados con productos fácilmente digeribles, de óptima calidad como queso suave, huevos, aceite de maíz mezclado con leche artificial o leche vacuna diluida en agua. A medida que pasan los días, la dieta deberá integrarse con pequeños trozos de carne fresca mezclada con arroz cocido, copos de patatas, avena u otros cereales que se encuentran en el comercio. Es interesante recordar que el dogo de sesenta días pesa casi veinte veces más de lo que pesaba al nacer.

NECESIDADES ENERGETICAS: En la fase de crecimiento, las necesidades energéticas decrecen a medida que el peso aumenta, según la siguiente tabla: menos de 2,5 kg. 230 kcal. por kg. de peso vivo de 2,5 a 4,5 kg. 190 kcal. por kg. de peso vivo de 4,5 a 7 kg. 160 kcal. por kg. de peso vivo de 7 a 14 kg. 145 kcal. por kg. de peso vivo más de 14 kg. (fase adulta) 136 kcal. por kg. de peso vivo Se pondrá particular atención en lo relativo a la aportación vitamínica que deberá ser equilibrada ya que tanto su carencia como su exceso pueden ser causa de graves anomalías. Se aconseja un complemento mineral por kg. de peso vivo al día en la fase de crecimiento de la manera siguiente: calcio 0,528 gr., fósforo 0,44 gr., potasio 0,44 gr., cloruro de sodio 0,5 gr. Las necesidades vitamínicas por kg. de peso vivo al día, siempre en la fase de crecimiento, son las siguientes: vitamina A 200 U.I., vitamina D 20 U.I., vitamina E 2,2 U.l., vitamina B2. 0,088 mg., vitamina B6 0,044 mg., Colina 66 mg.

LOS PRIMEROS MESES: En esta raza, los fenómenos de raquitismo son más evidentes que en otras y se ponen de manifiesto con hinchazón en los carpos, rosario raquítico, corvejones juntos y aplomos incorrectos y son tales como para hacer necesario el suministro forzado de calcio y vitamina D, cuya cantidad y tiempo de aplicación deberán ser establecidos por el médico veterinario. Una cosa realmente útil es darle al cachorro la posibilidad de permanecer al aire libre, en contacto con el sol ya que a través de la piel y por la acción de los rayos ultravioletas, se lleva a cabo la sintetización de la vitamina D2, o calciferol, fundamental para la formación de los huesos. Durante este período (precisamente entre los 50 y 90 días de vida) se realiza el corte de las orejas si el dueño lo cree necesario para la estética del perro (a este propósito existen opiniones opuestas entre los cinófilos).

MALFORMACIONES FRECUENTES: Como muchos otros perros de gran tamaño que tienen la costumbre de apoyarse y frotarse contra superficies ásperas (pavimentos de hormigón, esteras, etc.), también el Dogo está expuesto a que se le formen callosidades en el codo, en la superficie exterior de los dedos o sobre las patas. Estas callosidades, pueden presentarse a veces en forma leve aunque otras, extremadamente gruesas, tanto como para impedirle al perro moverse normalmente. Se aconseja por lo tanto, una perrera con piso acolchado.