KOMONDOR

La característica principal de esta raza de origen húngaro, se halla en su capa con pelos que le dan aspecto afelpado y que forman una especie de cuerdas. Por este motivo, no se adapta a vivir en el interior de las casas donde además, podría crear problemas de limpieza. Prefiere hacerlo al aire libre, sin importarle las inclemencias del tiempo, donde desarrolla perfectamente sus funciones de perro de guarda y de pastor, demostrando en ambos casos, optimas aptitudes.

Su directo antepasado es el Mastín tibetano y, su estabilización en tierra magiar, se debe a las invasiones de pueblos orientales que llevaron consigo perros que, entonces, eran también empleados para el combate. En Hungría, por su excepcional resistencia, ha sido utilizado durante siglos como perro de pastor para las grandes manadas, mostrándose particularmente atento en las horas nocturnas durante las cuales pueden presentarse feroces depredadores. Aunque se trata de una raza muy antigua, su estándar muy preciso y detallado, fue redactado en 1920, año a partir del cual comenzó a hacer su aparición en las exposiciones caninas internacionales.

Es un perro de gran tamaño cuya alzada a la cruz mínima es de 65 cm. pero que a veces llega a los 80 cm., y su peso de 55 a 60 kg. Su principal característica la constituye una capa completamente blanca que, con el pasar del tiempo, se alarga y se afelpa en apretadas cuerdas que cubren todo el cuerpo. Estas son mas largas -de 30 cm. y más de longitud- en el dorso y más cortas sobre el hocico. El pelo es duro, con abundante subpelo y cuando el perro es joven, no tiene aún su aspecto de cuerda y es blanco, de modo que el cachorro se asemeja a un pequeño oso. Con el pasar del tiempo, el pelo se alarga, comenzando un lento proceso durante el cual se va afelpando, y que se completa en la plena madurez del perro. El andar es muy amplio y característico ya que cuando se desplaza, su capa ondea elegantemente. En los concursos, no se admite ninguna mancha de color oscuro y los ojos deben ser bien pigmentados.

Altura y peso. Alzada a la cruz media: machos, aproximadamente 80 cm., hembras, alrededor de 70 cm. Alzada a la cruz mínima: machos, 65 cm., hembras, 55 cm. Peso: machos, 50 - 60 kg., hembras 40 - 50 kg. Cabeza: Ancha, bien proporcionada al cuerpo, totalmente cubierta de pelo largo y apretado. Trufa negra, delineada en ángulo recto. Caña nasal recta. Labios adheridos a los arcos dentarios, con comisura visible. Hocico romo. Mandíbulas muy anchas y de mediana longitud. Stop bien evidente. Cráneo convexo, más largo que la caña nasal. Arco frontal alto, con arcos superciliares muy desarrollados. Ojos. Rectos, de color marrón. Bordes palpebrales muy adherentes al globo ocular . Orejas. De nacimiento alto, largas y con forma de "U", colgantes. Cuello. Bastante corto, carente de collar y de papada. Extremidades anteriores. Paletillas un poco hundidas, con puntas que caen sobre el plano del pecho. Osamenta fuerte y maciza. Articulaciones amplias. Pies grandes, bastante compactos, con plantas pesadas, elásticas y de color pizarra. Cuerpo. Cuadrado, poco alargado Corvejón un poco largo y bien diferenciado. Tórax medianamente caído, redondeado y profundo. Pecho ancho y musculoso. Dorso corto. Ijadas de mediana longitud. Grupa ancha, un poco hundida. Vientre poco retraído. Extremidades posteriores. Cubiertas de pelo generalmente afelpado o enmarañado, tienen un ángulo un poco rígido. Muslos largos. Pies más largos que los anteriores. Los espolones deben amputarse. Cola. De inserción baja, colgante, curvada en el extremo. Pelaje. Muy largo, apretado y duro, con subpelo fino. El pelo es más largo sobre la parte posterior del cuerpo (de 20 a 27 cm.), de mediana longitud sobre el dorso, a los costados y en la región escapular (de 15 a 22 cm.). Corto a ambos lados de la cabeza, en los arcos superciliares, cráneo, orejas, cuello y extremidades (de 10 a 18 cm.), más corto aún en los labios y en los pies. Color blanco.

ALIMENTACION. Perro de pastor de buen cuerpo, tiene unas necesidades que van de 2.400 a 2.700 Kcal. diarias, como ración de mantenimiento. Es preciso complementar la dieta con vitaminas, sales minerales y ácidos grasos.

CUIDADOS DIARIOS. La limpieza de la capa deberá realizarse con un "champú" seco y, para prevenir la presencia de ectoparásitos, se emplearán polvos o collares adecuados para ese fin.

ENFERMEDADES. Por las características de su capa, provista de un pelo y subpelo particulares que, en edad adulta adquieren su textura afelpada y su forma en cuerdas, el Komondor tiene un aspecto demasiado voluminoso para lo que en realidad es su estructura. Esta raza, provista de pelo tan abundante, en condiciones especiales de stress (enfermedades, lactancia, mala alimentación), puede ser afectada por el eccema húmedo. Se crea en efecto, sobre la superficie cutánea del dorso, del tórax, del vientre o en las extremidades, una exudación que humedece y vuelve pegajoso al pelo que después cae.