PASTOR MAREMMANO ABRUCES

Raza italiana cuyos orígenes son muy antiguos y que se ha fijado en el curso de los siglos a través de una dura selección natural, a la cual sólo han resistido los mejores ejemplares, los más fuertes, con unas cualidades tanto físicas como psíquicas, sobresalientes. Guardián de ovejas seguro y feroz, esta raza conserva intactas sus características naturales e incluso, uno de los más difundidos tanto en estado natural como en criaderos.

Indudablemente, el origen de esta antigua raza italiana está muy unido al de otras europeas como el Pastor de Tatra, el Kuvasz, el perro de Pastor de los Pirineos, etc. El pastoreo ha sido, hasta un pasado muy reciente, una de las principales fuentes de alimentación de muchos pueblos europeos y asiáticos: era por lo tanto obvio que para defender a los rebaños de animales salvajes, el hombre utilizara al perro y no de manera individual sino en manadas, a veces numerosas. He aquí por lo tanto el nacimiento de esta raza en toda la región centromeridional de los Apeninos donde el pastoreo siempre ha tenido una tradición muy arraigada. La trashumancia de las ovejas entre las dehesas de la montaña y las del valle, ha sido la causa de que este perro se adaptara a los climas más variados y a las condiciones ambientales más diversas, convirtiéndolo en un patrimonio casi exclusivo de pastores. Efectivamente, aún hoy no es difícil encontrar rebaños vigilados por perros muy típicos que perfectamente podrían figurar en las expoxiciones caninas más importantes y que, con frecuencia, son utilizados para mejorar la sangre de los numerosos criaderos deportivos existentes en Italia. Numerosos son los testimonios sobre esta raza que durante siglos se ha mantenido inmutable: entre las muchas deben recordarse algunos textos de Varrone a la antigua estatua conservada en la Galleria degli Uffizi de Florencia, que representa a un perro muy similar a éste, con las orejas cortadas. La amputación de las orejas es realizada aún hoy por algunos pastores para mejorar la audición de los guardianes de sus rebaños. El estándar actual de la raza (redactado por el Prof. Solaro en 1958), prevé el corte del pabellón auricular aunque esto esté directamente relacionado con aquellos ejemplares que trabajan con las ovejas. En la actualidad, el Perro de Pastor Maremmano Abrucés se ha extendido por toda Italia e incluso, resulta bastante conocido en el extranjero, obteniendo una aceptación cada vez mayor tanto por su aspecto externo como por su carácter decidido y seguro que lo convierten en un eficaz perro de guardería.

El estándar oficial de la raza muy detallado y preciso en lo relativo al aspecto general dice: "el perro de pastor maremmano abrucés es de gran tamaño, fuerte constitución, de aspecto duro y al mismo tiempo majestuoso y distinguido, robusto y valiente, de expresión inteligente, con carácter dócil pero feroz cuando cuida a su rebaño o la casa de su amo, con pelo abundante, largo y de color blanco". En esta definición están claramente expresadas las cualidades estéticas y el carácter de esta raza. Con más detalle puede decirse que la cabeza es imponente con un hocico un poco más corto que el cráneo. Las orejas son relativamente pequeñas en relación al tamaño del perro, en forma de "V" y colgantes, muy móviles hasta el punto de estar semi-erguidas cuando el perro está atento. Los ojos, de color ocre o marrón oscuro, están en posición lateral, no son muy grandes y tienen hendeduras palpebrales bien negras. La trufa (nariz) es grande y completamente negra, con las fosas nasales bien abiertas. A este propósito se dice que esta raza es visible en medio de la nieve justamente por los ojos y por la nariz que sobresalen sobre un manto perfectamente blanco. El tronco es muy sólido, con extremidades bien musculosas y en perfecto aplomo, el andar es alargado tanto al paso como al trote. El pelo abundante, largo y áspero al tacto, forma un collar mientras que, sobre el hocico, debe ser bastante corto al igual que en el cráneo y en las orejas.

Altura y peso. Alzada a la cruz: machos de 65 a 73 cm., hembras de 60 a 68 cm. Peso: machos de 35 a 45 kg., hembras de 30 a 40 kg. Cabeza. Con una longitud equivalente a los 4 / 10 de la alzada a la cruz. Hocico 1 / 10 más corto que el cráneo que es convexo y bastante ancho entre las orejas, afinándose hacia el hocico. Trufa negra. Caña nasal rectilínea. Stop poco acentuado. Ojos. En posición lateral, con hendiduras palpebrales de forma almendrada. Color ocre y marrón oscuro. Orejas. En forma de "V", insertas muy arriba, cuelgan planas cuando el perro está en reposo levantándose por la mitad, cuando está atento. Cuello. Fuerte, de longitud mediana con pelo largo y denso que forma un collar. Extremidades anteriores. Hombro largos, inclinados; brazos fuertemente musculosos con una longitud aproximada a 1 / 3 de la alzada a la cruz. Antebrazos verticales, de fuerte osamenta. Carpo y metacarpo sobre la línea vertical del antebrazo. Cuerpo. Pecho largo, abierto y con músculos bien desarrollados, costilla bien arqueadas, oblicuas. Cruz relativamente elevada. Vientre poco retraído. Grupa hundida. Extremidades posteriores. Muslos largos, anchos con músculos salientes. Piernas un poco menos largas que los muslos, inclinados aproximadamente 60º. Corvejón con ángulo bastante cerrado. Pies. Grandes, redondeados, con suelas duras y uñas fuertes y curvas. Cola. De nacimiento bajo, con una longitud que sobrepasa el corvejón, colgante cuando el perro está en reposo, en línea con el dorso y con la punta un poco curvada, cuando está excitado. Pelaje. abundante, largo, bastante áspero. Subpelo abundante sólo en invierno. Color blanco uniforme.

ALIMENTACION. Las necesidades alimenticias en el macho van de 1.900 a 2.300 Kcal. diarias y en las hembras de 1.700 a 2.100. El suministro de complejos minerales, importante a lo largo de toda la vida, será especialmente preciso en el primer período, manteniendo siempre la relación entre calcio y fósforo de 1,2 a 1. Con mucha frecuencia, en la alimentación de este perro con un índice de crecimiento elevado, se administran sobredosis de calcio que comportan alteraciones en el desarrollo esquelético y secundariamente, carencia y deficiencia de fósforo, zinc y magnesio. Particular cuidado debe ponerse en las dosis de vitaminas liposolubles, cuyo exceso tiene el efecto "bumerang" con lesiones a veces más graves que las determinadas por una carencia. También debe dársele importancia al agregado de aceites vegetales, calculado en una relación entre el 2 % y el 5 % del peso del alimento seco. Un exceso de aceites vegetales conduce a la obesidad que pone en peligro las funciones cardiacas, respiratorias y hepáticas.

CUIDADOS DIARIOS. El Pastor Maremmano abrucés es un animal para el que resulta imprescindible vivir al aire libre y no teme los rigores invernales ya que está provisto de un rico subpelo que, en tales circunstancias, se vuelve más apretado. El empleo diario de un cepillo de púas metálicas para el pelaje y de otro blando para el hocico, es la garantía para una mejor salud del pelo y de la piel.

CON EL VETERINARIO. Hasta hace poco tiempo, a muchos de los perros utilizados como guardianes de los rebaños se les cortaban las orejas a los 70 días de vida, intervención que hoy prácticamente se ha abandonado. En cambio, resulta indispensable eliminar los espolones inmediatamente después del nacimiento.