ROTTWEILER

También llamado Boyero alemán, el Rottweiler es un temible perro de defensa: de tamaño no muy grande, posee una notable fuerza. En la defensa de su amo y de la casa, manifiesta una determinación que, a veces llega a la ferocidad. En términos generales, es un perro no muy elegante que por su aspecto infunde temor y respeto. Es muy limpio, gracias a su capa de pelo liso y color negro con manchas fuego. Se encariña muchísimo con su amo, con quien le gusta jugar, revelando un carácter insospechadamente alegre.

Este perro, de antiquísimo origen, llega a Alemania con las legiones romanas. Desciende por lo tanto de los antiguos mastines o molosos y, en un principio, era utilizado para la custodia de los campamentos y del ganado que los ejércitos solían llevar consigo para asegurarse el sustento durante sus campañas. Más adelante, se extendió fundamentalmente por la región de Wurttemberg y en especial en la ciudad de Rottweil de la cual ha tomado su nombre. Durante mucho tiempo continuó siendo guardián del ganado constituyéndose también, en el perro preferido de los carniceros, tanto es así, que con frecuencia se le llamaba justamente "perros de carnicero". A finales del siglo XIX, había desaparecido casi por completo pero fue pacientemente reconstruido sobre la base de una selección muy estricta, utilizando los pocos ejemplares supervivientes. De este modo se obtuvo un óptimo perro de defensa, fácilmente domesticable. Tiene una fuerza y un valor fuera de lo común, estando también dotado de un buen olfato. Por esta cualidad, desde los comienzos del siglo XX, se ha difundido por toda Europa y Norte de América, logrando cada vez más una mayor aceptación hasta el punto de ser empleado en algunos países como auxiliar de los cuerpos de la policía y del ejército.

Es un perro de tamaño superior a la media, que no debe parecer nunca ni demasiado pesado ni excesivamente liviano. Tiene un cuerpo potente y macizo con un gran desarrollo muscular. Su carácter debe ser muy equilibrado y por lo tanto es preciso descartar los ejemplares demasiado temerosos o muy feroces que se comportan con maldad. El cráneo es relativamente amplio y la orejas están bien distanciadas entre sí, son pequeñas y de forma triangular, que el perro lleva colgando y muy adelante, sobre todo cuando está atento. El hocico debe ser fuerte, no demasiado largo, con potente dentadura y perfecto cierre a tijera. Los ojos de color oscuro deben denotar lealtad y valor. Características del cuerpo son: el cuello fuerte y el tórax arqueado, caído profundo, con una línea superior muy sólida. Las extremidades son musculosas con una buena osamenta y bien verticales. La cola se corta en la segunda vértebra. La capa está provista de pelo corto, uniforme sobre todo el cuerpo, muy denso. El único color admitido es el negro con manchas fuego, lo más oscuras posibles y bien marcada sobre el hocico, sobre el pecho, sobre las extremidades y en la frente, por encima de los ojos.

Alzada a la cruz. Machos de 60 a 68 cm., hembras de 55 a 63 cm. Cabeza. Medianamente larga, con cráneo ancho entre las orejas. Línea frontal ligeramente convexa, vista de costado. Trufa bastante ancha, de color oscuro. Caña nasal recta, de una longitud igual a la distancia entre la cresta occipital y el stop. Labios bien adherentes con los bordes negros. Arco cigomático bien marcado. Dentadura fuerte con cierre en tijera. Stop bien pronunciado. Protuberancia occipital poco evidente. Ojos. De tamaño mediano y de color marrón oscuro, presenta unos párpados bien adherentes. Orejas. Pequeñas. triangulares muy alejadas entre sí, de inserción muy alta. Cuello. Fuerte, redondo y ancho, ligeramente curvo, carente por completo de papada. Extremidades anteriores. Hombros largos y oblicuos. Brazo bien pegado al cuerpo pero no unido. Antebrazo bien desarrollado y musculoso. Articulación del carpo ligeramente elástica, robusta pero no rígida. Pies redondos, bien cerrados y arqueados. Cuerpo. Tórax espacioso, ancho y profundo, más redondo que ovalado. Dorso corto y sólido. Zona renal corta, robusta v profunda. Grupa corta, no hundida. Costados ligeramente retraídos. Extremidades posteriores. Muslo corto, ancho con musculatura robusta. Pierna larga con fuerte musculatura en la parte superior. Corvejones bien marcados, no muy flexibles pero tampoco muy rígidos. Pies un poco más largos que los anteriores, bien cerrados, con dedos fuertes, sin espolones. Cola. Corta, de inserción alta, prolonga horizontalmente la línea dorsal. El perro la lleva horizontal aunque con frecuencia ya nace sin cola. Pelaje. Corto, denso y recto, ligeramente alargado en las extremidades y en la cola. Subpelo limitado al dorso, no emerge por encima del pelo. Color: negro con manchas fuego sobre las mejillas, sobre el hocico y sobre el pecho, sobre las extremidades y al lado de cada ojo. Estas manchas van del marrón-caoba al marrón-claro.

ALIMENTACION. Las necesidades en kcal. en ración de mantenimiento se han calculado en 1700 diarias. Siempre ha sido un buen comedor: en una época era criado por los carniceros alemanes que no le escatimaban carne, despojos, etc. Ahora se ha adaptado a una alimentación omnívora pero conservando un buen apetito.

CUIDADOS DIARIOS. Provisto de una capa de pelo corto y apretado y de un subpelo limitado a la región del cuello y de los muslos, requiere para su limpieza un cepillo de cerda.

CON EL VETERINARIO. Con frecuencia el Rottweiler nace sin cola. En el caso de que el cachorro tenga una muy larga, debe cortarse. Los eventuales espolones, ya visibles desde el nacimiento, también deben quitarse. Por su frecuencia en el Rottweiler, se ha distinguido una afección osteopática que consiste en un retardo de la osificación. En la práctica existe un retraso en las apófisis de la transformación de los cartílagos en huesos. Entre las causas que predisponen a tal afección, se encuentra la excesiva alimentación. Las articulaciones del corvejón pueden ser las zonas más afectadas. La diagnosis se basa en el análisis radiológico así como también en la observación clínica. La terapia es casi exclusivamente quirúrgica.